- La
contaminación atmosférica está directamente relacionada con tres de
los principales problemas medioambientales de nuestro planeta: el efecto
invernadero (cambio climático), la destrucción de la capa de ozono y
la lluvia ácida.
- El consumo de energía eléctrica está íntimamente relacionado
con la contaminación atmosférica. Ésta se emite en las centrales eléctricas
clásicas que consumen combustibles.
- El consumo de cualquier combustible (madera, carbón, gas, gasolina,
gasóleo, etc.), produce contaminación atmosférica y dióxido de carbono
(CO2).
- Aparte de los efectos negativos directos sobre la salud y el
Medio Ambiente en general, los gases de escape de los vehículos son
en parte responsables del efecto invernadero, del deterioro de la capa
de ozono y de la lluvia ácida.
- Se puede estimar que algo más del 70% de la contaminación atmosférica
que sufrimos en nuestra Ciudad, se produce por el tráfico de vehículos
a motor.
- Aunque el dióxido de carbono (CO2) no es un gas tóxico, ni
se ha considerado tradicionalmente como un contaminante, es el principal
responsable del efecto invernadero.
- La primera consecuencia directa del efecto invernadero es el
calentamiento de nuestro planeta (incremento de la temperatura). Esto
puede conducir a situaciones muy negativas como, por ejemplo, subida
del nivel del mar, pérdida de playas e inundaciones de zonas costeras,
lluvias torrenciales en unas zonas y sequía en otras, incendios, incremento
de las plagas de insectos, etc.
- Se estima que el calentamiento de nuestro planeta en los próximos
100 años, puede hacer subir su temperatura media entre 1 y 4 grados
centígrados. Determinados estudios afirman que el nivel del mar puede
subir 20 cm hasta el año 2.030.
- La concentración actual de dióxido de carbono en la atmósfera
de nuestro planeta es la más alta desde hace 150.000 años.
- En los últimos 130 años, la concentración de dióxido de carbono
se ha incrementado un 25% y la temperatura media de nuestro planeta
ha subido 1 grado centígrado.