- El
tráfico es el responsable del 80% del ruido urbano que sufrimos en nuestro
municipio.
- El tráfico es el responsable de más del 70% de la contaminación
atmosférica que sufrimos en nuestro municipio.
- Los coches y las furgonetas emiten el 20% del total de dióxido
de carbono (CO2) que se emite a la atmósfera procedente de los combustibles
fósiles (carbón, gas, petróleo).
- La cantidad de dióxido de carbono (CO2) que emite un vehículo,
es directamente proporcional al combustible que gasta. Los coches emiten
medio kilogramo de CO2, por cada litro de gasolina que consumen.
- Los coches y las furgonetas emiten el 34% de los óxidos de
nitrógeno emitidos a la atmósfera.
- Aparte de los efectos negativos directos sobre la salud y el
medio ambiente, los gases de escape de los vehículos son en parte responsables
del efecto invernadero, del deterioro de la capa de ozono y de la lluvia
ácida.
- La gasolina sin plomo es mucho menos contaminante que la otra.
Se calcula que en el mundo se emiten anualmente a la atmósfera 450.000
toneladas de plomo procedentes de los gases de escape de los vehículos.
El plomo es un metal muy tóxico que afecta al hígado, cerebro y riñones.
- La gasolina sin plomo, en combinación con el catalizador del
tubo de escape, puede llegar a reducir el 50-85% de los gases tóxicos
emitidos por los vehículos.
- La cantidad de sustancias contaminantes que emite un vehículo
a la atmósfera, es directamente proporcional al combustible que consume.
- Aunque parezca sorprendente, llevar los neumáticos a la presión
adecuada disminuye la contaminación atmosférica, ya que mediante esta
sencilla medida se puede ahorrar hasta un 5% de combustible. Se calcula
que el 60-70% de los vehículos tiene una presión demasiado baja en sus
neumáticos.
- En España, el tráfico rodado es el principal consumidor de
energía, con el 44,5% del total de la factura energética, con la particularidad
adicional de que los combustibles utilizados (gasolina y gasóleo) tienen
origen fósil y no son renovables.
- Se calcula que el consumo de combustible en trayectos urbanos,
es el doble del indicado por los fabricantes de los vehículos a 90 km
/ h.