LOS
PROBLEMAS DEL TRÁFICO Este tipo de forma de conducir contamina menos, emite menos ruidos, alarga la vida del vehículo, consume menos combustible, es más segura, más barata y, a fin de cuentas, mucho más cívica y respetuosa con el prójimo y con el medio ambiente. No es difícil, sólo se trata de aplicar el más puro sentido común: Conducir
de una forma suave y cuidadosa, evitando acelerones bruscos y frenazos
innecesarios (mayor seguridad y menos combustible, ruido y contaminación
atmosférica). Evitar acelerones en
punto muerto, arrancadas en los semáforos en plan “parrilla de salida”
y exhibiciones ridículas de potencia (mayor seguridad y menos combustible,
ruido y contaminación atmosférica). |
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