- La
iluminación, la calefacción y los electrodomésticos de las viviendas
españolas, absorben el 16% del presupuesto energético nacional (lo que
equivale a 19 millones de toneladas de petróleo).
- El 12% de la energía eléctrica consumida en una vivienda es
para la iluminación.
- En la mayoría de las viviendas la iluminación eléctrica sigue
criterios de tipo estético, en lugar de aprovechar la luz del sol que
es mucho mejor para la salud y la mente. Además es gratuita y no contaminante.
- Las bombillas de iluminación eléctrica de “toda la vida” son
las denominadas incandescentes. Se caracterizan por gastar mucho y durar
poco.
- Desde hace varios años existen las bombillas de bajo consumo
compactas. Duran aproximadamente 8 veces más (8.000 horas frente a las
1.000 de las incandescentes) y se consiguen ahorros del 80% en el consumo
de energía eléctrica. Lógicamente son más caras, pero compensa desde
un punto de vista medioambiental y económico.
- El principal país productor y consumidor de bombillas compactas
de bajo consumo es China. País superpoblado y con gravísimos problemas
energéticos, que se ha dado cuenta que este es un buen camino para el
ahorro energético.
- Los tubos fluorescentes tienen una duración y un consumo similares
a los de las bombillas de bajo consumo. Los tubos fluorescentes de última
generación tienen una vida media muy superior.
- Otro
sistema de iluminación existente es el de las lámparas halógenas, para
vestíbulos, cuarto de baño, etc. Son más recomendables que las bombillas
incandescentes pero duran menos y gastan más que las compactas de bajo
consumo. Una ventaja es que, a veces, se puede regular su potencia.
- Si cada familia española sustituyese dos bombillas incandescentes
por las equivalentes de bajo consumo, se podrían cerrar las centrales
nucleares en funcionamiento.
- Por cada grado que se baje el termostato del calentador de
agua en una vivienda, se ahorra entre un 5 y un 8% de energía. La mayoría
de las viviendas tienen el termostato demasiado alto.
- Aislando, con un material adecuado, el depósito de agua caliente
de la vivienda, se puede ahorrar hasta un 8% de energía.