Por Abdel Valdés
Queridos amigos amantes del ajedrez,
En esta
ocasión me salgo de mi línea habitual de recomendar links para
hacerlos partícipes de una información muy curiosa
que
no es novedad y que en alguno que otro web en inglés se ha comentado
alguna vez (hace unos años apareció un artículo: "I
Knew Capa" escrito por Guenna Sosonko haciendo alusión al tema
en la revista New In Chess: http://www.newinchess.com/Magazine/MagazineDetails.aspx?MagazineID=25
)
pero que hasta la fecha no conozco de ninguno en el que se haya hablado del
asunto en nuestra lengua. Como sé que es de interés general
sería imperdonable no compartirlo con todos ustedes.
El asunto es simple: existe una partida de Capablanca perdida. ¡Sí! ¿Será posible que en pleno siglo XXI y con todo el desarrollo de las comunicaciones y la informática actual pueda suceder eso? Pues como les escribo así son las cosas. Para no hacerles esperar más (basta de tortura psicológica) les presento más abajo mi traducción para su disfrute:

El genial cubano José Raúl Capablanca
Lo siguiente
es de "Reyes, Plebeyos y Villanos - Más allá de las Exploraciones
de Ajedrez" por Edward Winter, notable escritor de ajedrez.
http://www.amazon.com/gp/product/1888690046/sr=8-1/qid=1149940436/ref=sr_1_1/102-3791809-0288937?%5Fencoding=UTF8
En Abril 6 de 1987 tuvimos una larga conversación telefónica con Olga Capablanca Clark y posteriormente recibimos la siguiente carta:
28 de Abril de 1987
Queridos amigos del ajedrez,
Entre
la multitud de partidas jugadas por mi ex esposo, José Raúl
Capablanca, hay una que nunca ha sido publicada y ni siquiera vista por nadie
excepto tres personas: Capablanca, Tartakower y yo misma.
En los años que llevaba de conocer a Capa él nunca había
jugado en privado, nunca había practicado y ni siquiera tenía
un juego de ajedrez en casa. ¡Siempre tan diferente a los maestros de
todo el mundo!
Era, como siempre, una ocasión especial. Sucedió en París.
Creo que el año era 1938. Nos quedábamos en el hotel
Regina situado en Juana D'Arco, muy cerca del Museo del Louvre. Yo tenía
uno de mis frecuentes y fuertes resfriados y estaba en cama recuperándome
cuando Savielly Tartakower, uno de nuestros buenos amigos, vino a visitarnos.
Él estuvo quieto por un rato. De repente le dijo a Capa: "Tengo
un juego de ajedrez conmigo. ¿Por qué no jugar una partida?"

El lujoso hotel Regina de París
Para mi gran asombro, Capa sonrió. "¿Por qué no?
Estamos en buena compañía." Él agarró un
membrete del hotel, movieron una pequeña mesa hasta cerca de mi cama
y los dos maestros se sentaron a jugar. Cuanto duró la partida no pudiera
decir con precisión, entre una cosa y otra me quedé dormida
por un rato. Recuerdo que Capa me despertó tocándome gentilmente
por el hombro para darme un membrete doblado del hotel Regina, en el cual
había escrito la anotación de la partida Capa vs Tartakower.
Por supuesto, él ganó.
"Aquí
hay un presente para tí, cariño" Titubeante tomé
el papel doblado. "Pero tú sabes que no entiendo nada de ajedrez."
Ambos, él y Tartakower empezaron a reír expontáneamente.
"Tómala y escóndela bien. Algún día en los
años por venir te comprará una bella bijou" *, dijo
Capa. "Desde que yo era niño se ha escrito todo de mí.
Ésta es la única partida de ajedrez que es solamente tuya."
Cualquier interesado en comprar la joya de Capablanca, como él mismo
la definió, deberá escribir tan rápido como sea posible
al Sr. Edward Winter
El 30 de Septiembre sería un tiempo límite
apropiado, yo le he autorizado a él a recibir las ofertas en mi lugar.
En vista de la excepcional naturaleza y circunstancias que rodearon la partida
no se aceptará ninguna oferta por debajo de los $US 10,000.
Con sinceros deseos a todos los jugadores de ajedrez de todas las latitudes,
(Firmado)
Olga Capablanca Clark
Ninguna oferta fué recibida en el tiempo límite y el destino de la anotación de la partida Capablanca_Tartakower se desconoce. Olga Capablanca murió a mediados de los 1990s.

Capablanca y su mujer Olga
*Nota: bijou significa joya en Francés
Si alguien tiene más información sobre el tema por favor comuníqueselo al webmaster, que él ya se encargará de hacérmelo llegar. Gracias y espero hayan disfrutado como yo de la anécdota. Ojalá algún día aparezca la anotación y se pueda publicar la partida junto con las circunstancias que la rodearon.
Ver
en esta web un amplio reportaje sobre José Raúl Capablanca