La mazmorra del rey

En la foto, Edmundo es encarcelado en las mazmorras del Castillo de If, donde conoce al Abate Faria.

A diferencia de la célebre novela de Alejandro Dumas "El conde de Montecristo", el rey negro no logrará nunca salir de su confinamiento en esta partida.

(R.G.)

Partida Nº11 comentada por Dionisio Pérez

Kupferstich,Moses - Andreasen,Harry [C27]
Copenhague, 1953

Lúcido lector: Seguimos con prisiones que albergan huéspedes ilustres. Si en la partida anterior era la princesa de Éboli quien acababa sus días recluida en el palacio de Pastrana, en esta ocasión es todo un rey quien termina encarcelado. Y cuando le abren una puerta para escapar, recela de sus libertadores y prefiere la celda. Será lo que Erich Fromm llama "el miedo a la libertad" o que no debe de estar muy de acuerdo con las célebres sentencias que Cervantes pone en boca de don Quijote: "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar cubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida. Y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres". Te invito a que disfrutes libremente de la partida.

1.e4 e5 2.Ac4 Cf6 3.Cc3 Cxe4
La apertura vienesa. Ya sabe usted: valses de Strauss, concierto de año nuevo, y Sissi emperatriz. Pastel puro, como las bailarinas de Degas.

4.Dh5 Cd6 5.Ab3 Cc6 6.Cb5 g6
Creo que a esta línea la llaman "variante Frankenstein-Drácula" ¡qué miedo!

7.Df3 Cf5 8.Dd5 Ch6 9.d4 d6 10.Axh6 Ae6
Las blancas han puesto el ojo en f7, y traen por la calle de la amargura al pobre caballo encargado de su custodia. Al cabo, el pobre guardián lo pagó con su vida.

11.Df3 Axb3 12.Axf8 Aa4 13.Ag7 Tg8 14.Af6 Dd7 15.Ca3
Tras la caída del fiel caballo, se desata una ordalía de persecuciones en la que cada bando acosa despiadadamente a las piezas del contrario que ve desvalidas.¡Ni que el caballo fuese el archiduque Francisco Fernando y el alfil que lo liquidó fuera el joven Gavrilo Princip! Se huele en el aire una liquidación sangrienta. Nada de valses, sino la insurrección serbia y la represión austrohúngara, más bien.

15...Cxd4 16.Dh3 Dxh3 17.Cxh3 Cxc2+ 18.Cxc2 Axc2 19.Tc1 Ae4 20.Cg5 Axg2
Ya lo decía yo. Las hordas han tomado la calle, las fuerzas imperiales han reaccionado y unos y otros han causado estragos. Ahora las blancas tienen una pieza más y muchos peones menos que las negras. La situación es delicada para ambas partes. En los momentos difíciles se reconoce a los grandes: Las blancas realizan ahora un movimiento audaz, sacrificando una torre para acorralar a su rival.

21.Txc7 Axh1 22.Cxf7 Ad5 23.Cxd6+ Rf8 24.Ag5 Th8
El rey negro ve amenazada su cabeza y busca refugio en el búnker con su fiel escudero, la torre. Pero así se busca él mismo su prisión.

25.Ah6+ Rg8 26.Tg7+ Rf8 27.Tc7+ Rg8 28.Cc8
Ahora, las blancas le muestran al rey negro que le pueden someter a una de las torturas más terribles que cabe imaginar: un molino (tratándose de Viena, será la noria gigante del Prater), y le ofrecen una alternativa envenenada.

28...Af3 29.Tg7+ Rf8 30.Txb7+ Rg8
El rey negro no quiere escapar al molino por e8, ya que recibiría un mate fulminante e ignominioso con Cd6+ y Ag5++, cual prisionero que escapa de la celda y es sorprendido. Ordena a su ballestero que no abandone la diagonal a8-h1 bajo ningún concepto y se dispone a pasar una larga temporada a pan y agua.

31.Tg7+ Rf8 32.Txa7+ Rg8 33.Txa8 Axa8 34.Cd6
1-0

Han blindado la cerradura de la mazmorra del rey negro y han arrojado la llave al foso de los cocodrilos, condenándole así a reclusión perpetua, que cumplirá en compañía de su escudero en las casillas g8 y h8. Se le cortan todos los suministros. El alfil vaga impotente por las casillas blancas desde las que nada puede hacer para desalojar a los dos carceleros de su señor, y contemplará desesperado cómo el rey rival se desplaza al punto e7 para permitir que el caballo ejecute al rey negro de una certera coz propinada desde f6. El negro cedió su libertad para salvar su vida y perdió una y otra. Si hay que morir, que sea a plena luz del día.

Hasta otro día, lector leal.

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