La variante Cunnigham del gambito de rey. No recomendada para embarazadas,
menores de edad ni militares sin graduación. Pero a los piratas, sanguinarios,
aventureros, nostálgicos y apasionados nos encantan las partidas violentas.
¡Viva la revolución!
4.Ac4 Ah4+
5.g3 fxg3
6.0-0
No debe jugarse esta línea si se padece del corazón o de los nervios.
6...d6
La indignación de las blancas por los estragos realizados por las negras ha
crecido, y va a estallar como si se tratase del asalto a la Bastilla.
7.Axf7+
Allons, enfants de la patrie!
7...Rxf7
El monarca negro no tolera esta invasión de sus dominios, pero quizá le convendría
ser menos autoritario.
8.Ce5+
Le jour de gloire est arrivé.
8...Re6
Al rey negro se le esta poniendo cara de Luis XVI. Se ve que pretende castigar por su mano al intruso que ha osado molestarle. Puede que no le agradaran las otras posibilidades (¡los plebeyos en mi palacio de Versalles!), pero eran preferibles.
A partir de este momento, el negro está condenado: se oye cómo afilan la hoja de la guillotina.
8...Re7 9.Tf7+ Re8 10.Dh5 g6 ;
8...Re8 9.Dh5+
g6 10.Cxg6
Cf6
9.Dg4+ Rxe5
si 9...Re7 seguiría 10.Tf7+ Re8 11.Dxg7 amenazando mate en f8, que sólo puede pararse sacrificando la dama con 11...De7 Así que el rey, en un gesto de altivez, salva el cuello de María Antonieta a costa del suyo. Las blancas podrían anunciar mate en siete jugadas.
no sirve 11...Ae7 por
12.Tf8+ Axf8
13.Df7#
10.d4+ Rxd4
11.Ae3+ Rc4
11...Re5 12.Df4+ Re6 13.Df7+ Re5 14.Dd5# ;
11...Rxe3 12.Df3+
Rd4 13.Dc3+
Rxe4 14.Cd2+
Rd5 15.Dc4+
Re5 16.De4#
12.Ca3+
o 12.De2+ Rb4
13.a3+ Ra5
14.b4+ Ra4
15.Cc3#
12...Rb4 13.De2
Las tropas revolucionarias podrían dar mate sin dejar un minuto de reposo al
rey negro con: 13.c3+ Ra4
14.Dd1+ Ra5
15.b4+ Ra6
16.Da4# Pero hay un cierto
estilo en cerrar la red de mate con una jugada que no amenaza directamente la
vida del condenado. Como si se le concediera un último deseo antes de morir.
El Sire aprovecha para dar un último jaque (el canto del cisne), como una muestra
de su poder absoluto, ya perdido, antes de intentar salvar su augusto cuello
de la guillotina cuya sombra se divisa, por ahora, en b5. Qu'un sang impur abreuve
nos sillons!
13...gxh2+ 14.Rh1
c6 15.Dc4+
Ra5 16.b4+
Ra4 17.Db3#
1-0
Cae el telón, digo la guillotina. El negro sólo ha movido tres peones, un alfil
y su rey; sobre todo, su rey (es lo que tiene la monarquía absoluta, que tiene
que controlarlo todo), mientras que las dos únicas piezas blancas que siguen
en sus casillas originales son las de a1 y a2 (y este peón interviene como apoyo
de la dama que da mate): el pueblo participa por entero en la revolución.