Francinet Hernández - Richard Guerrero
Cto. Cataluña Equipos, 1998

La siguiente partida no está exenta de errores por ambos bandos. Sin embargo, creo que la lucha es vibrante y espectacular, llena de bonitas variantes tácticas. Con especial agrado recuerdo la sorprendente jugada al estilo romántico 25...d3!!

1.d4 d5 2.c4 e5!?
El Contragambito Albin. Su creador fue el romántico austríaco de origen rumano Adolf Albin (1848-1920). Aunque objetivamente hablando, la corrección de este gambito es bastante dudosa, sus excelentes posibilidades tácticas lo convierten en muy peligroso para las blancas en caso de que éstas no jueguen con la debida precisión. Yo lo he jugado en muchas ocasiones y he de reconocer que me ha proporcionado un buen número de victorias brillantes.

3.dxe5 d4 4.Cf3

En el siglo XIX el romántico italiano Serafino Dubois (1817-1899) descubrió aquí la famosa celada 4.e3?! Ab4+! 5.Ad2 dxe3! 6.Axb4? exf2+ 7.Re2 fxg1C+!! ganando de inmediato

4...Cc6 5.Cbd2

Las alternativas más frecuentes son 5.g3 con idea de desarrollar el alfil rey por fianchetto;

y 5.a3 impidiendo a las negras jugar ...Ab4+, a la vez que se prepara el avance de los peones del flanco de dama.

5...Ag4 6.a3 a5!?
Arriesgada continuación que si bien evita por el momento la expansión blanca con 7b4, tiene el inconveniente de debilitar mucho el flanco de dama negro, lo que haría muy vulnerable el temático enroque largo del segundo jugador si se produjera. Yo era plenamente consciente de ello cuando realicé la jugada, pero he de decir que dicha circunstancia no me preocupaba en exceso. Ya había tenido en anteriores partidas variadas experiencias con este contragambito, y conocía cuan peligroso es el alfil blanco fianchetado en "g2" cuando el negro ha enrocado largo. ¡Y es que muchas veces el monarca negro estaba más seguro en el centro!

Más "normal" parece seguir con 6...De7!? 7.h3 Ah5 y después 0-0-0.

7.Db3
Iniciando de inmediato la agresión al débil flanco de dama negro.

Parecen preferibles 7.h3 ;

o 7.g3

7...Dd7

Eran interesantes 7...a4!? 8.Dxb7?! Ad7! con peligrosa situación de la dama blanca;

y 7...Cge7!? que deja eficazmente defendido el peón de b7, pues si 8.Dxb7?? Tb8 9.Da6 Tb6-+ ;

Recuerdo que unas horas después de finalizarse esta partida, mi compañero de equipo Matías Mingo y yo, estábamos repasando y analizando todas las jugadas con la ayuda, en aquel entonces, de una de las primeras versiones del ahora muy fuerte y popular programa Fritz. En este momento Fritz nos indicó como lo mejor para el negro la sorprendente jugada "made in ordenador" 7...Ta7?

Matías me dijo: -Guerrero, aquí tenías que jugar 7... Ta7- La respuesta me salió del alma: -¡Hubiera preferido abandonar, antes que hacer un contragambito Albin, para después seguir con semejante jugada! ¡Qué diga Fritz lo que quiera! ¡Así no se puede jugar!-. Afortunadamente, para mi (¡y para el ajedrez!), las nuevas versiones de Fritz ya no recomiendan tan lamentable jugada :-)

8.h3

Si 8.Dxb7 pensaba seguir 8...Tb8 9.Da6 Cge7 con excelente compensación por los dos peones entregados. (Claro que aquí también hubiera podido forzar las tablas con 9...Tb6 10.Da8+ Tb8 11.Da6 Tb6 pero eso estaba muy lejos de mi intención)

8...Af5

De nuevo, hubiera podido ir a por las tablas con 8...a4!? 9.Dxb7 Ta7! (9...Tb8?? 10.Da6 Tb6 11.Dxa4+- ) 10.Db5 (10.Dxa7!? Cxa7 11.hxg4~~ Dxg4? 12.Th4! ) 10...Ta5 11.e6!? (11.Db7 Ta7= ; 11.hxg4!? Txb5 12.cxb5 Ca5~~ ) 11...Axe6 12.Ce5 Txb5 13.Cxd7 Tb7! 14.Cxf8 Rxf8 con adecuada compensación por el peón, y probable final de tablas. Pero descarté la variante porque, como he dicho antes, mi intención era jugar a ganar.

9.e4

Era también interesante 9.Db5!?

9...Ae6

Me pareció absurdo liberar a las blancas con 9...dxe3? 10.Dxe3 renunciando voluntariamente a mi "poderoso" peón de "d4"

10.Ad3

Por aquel entonces (y también ahora), veía muy buena para las blancas la idea 10.Da4! liberando la casilla "b3" para el caballo de "d2" y planteando la fuerte amenaza 11b4!;

Más me gustaba para las negras, en cambio, 10.Dxb7?! Tb8 11.Da6 Ac5! acelerando el desarrollo y rechazando de nuevo las tablas por repetición de posiciones.

10...Cge7 11.Cg5

Si ahora 11.Dxb7 hubiera seguido con 11...Tb8 12.Da6 Cg6! ;

A 11.0-0 seguia con fuerza 11...a4! (era tentador pero dudoso el sacrificio 11...Axh3?! 12.gxh3 Dxh3 13.c5! ) 12.Dc2 (12.Dxb7?? Ta7! 13.Db5 Ta5! 14.Db7 Cd8! seguido de 15...Cec6! ganando la dama) 12...Cg6! y las negras, tras capturar el peón de e5, tienen espléndidas perspectivas de poder emprender un ataque contra el rey rival.

11...Cg6

También era bueno 11...a4!? 12.Dc2! con idea de liberarse de la presión de la dama blanca en la columna "b", antes de continuar con el desarrollo del flanco de rey. (12.Dxb7?? Ta7 13.Db5 Ta5 14.Db7 Cd8 seguido de 15...Cec6, y la dama blanca es capturada.)

12.0-0

Contra 12.Cxe6 tenía intención de continuar con 12...Dxe6! seguido de 13...Cgxe5, y las negras están muy bien. (No estaba mal la alternativa 12...fxe6!? abriendo la columna "f" para las torres.) 13.Dxb7? Tb8! 14.Da6 (14.Dxc7 Cgxe5! 15.Ae2 Ad6-+ ) 14...Tb6! 15.Da8+ Rd7! y las blancas van a perder su dama, ya que si por ejemplo 16.Ae2 amenaza 17Ag4! 16...h5! seguido de 18...Ac5! -+

12...Cf4?!
Pero aquí me lanzo hacia una combinación de ataque que resultará claramente errónea. ¡A menudo he pecado en mi juego de excesiva impetuosidad!

Claro está que podía mantener una excelente posición bien con 12...a4!? ; o también jugando directamente 12...Cgxe5

13.Cdf3!
Lo mejor. Las blancas interrogan de inmediato al aventurero caballo negro. El alfil de c1 lo "encañona", a la vez que el caballo de d2 acude en defensa del flanco de rey.

13...Cxh3+?
Consumando el error.

A pesar de quedar en ligera desventaja era preferible seguir con 13...Cxd3 ; o 13...a4

14.Cxh3

También era perfectamente bueno para las blancas 14.gxh3 Axh3 15.Cxh3

(Resultaba nefasto 15.Te1?? Dg4+ seguido de mate; Pero era interesante en cambio 15.e6!? ¡Cortocircuito! 15...Axe6 )

15...Dxh3 16.Dxb7! Rd7

(16...Dg4+ 17.Rh2 Dh5+ 18.Rg3! Dg6+ 19.Ag5! Tb8 20.Dxc7+- )

17.Ae2!

(17.Dxa8 Dxf3!-> con peligroso ataque de las negras a pesar de la torre de desventaja.; 17.Cg5 Dg4+ 18.Rh1 Tb8! 19.Da6 Cxe5 )

17...Tb8

(17...d3 18.Td1! ; 17...Dg4+ 18.Rh2! las blancas amenazan 19Dxa8 y tambien 19Dxc6+! seguido de 20Cxd4+ 18...Dh5+ 19.Rg3! Dg6+ 20.Cg5! con la decisiva amenaza 21Ag4+!)

18.e6+! Dxe6

(18...fxe6 19.Ce5+!+- )

19.Dxc6+!! ¡Esta sorprendente jugada es la que no ví cuando sacrifiqué mi caballo! Las blancas ganan aquí gracias a uno de los dobletes que plantea su caballo

14...Axh3 15.Cg5?!
Mi rival, al igual que yo, no vió el sensacional recurso defensivo indicado anteriormente, y se decidió por esta prudente jugada.

15.gxh3! Dxh3 16.Dxb7! conducía como sabemos a la victoria

15...Axg2?
¡No tengo perdón! Una vez más, mis ansias de ataque me precipitan al vacio... Sin duda, no había ninguna necesidad de seguir sacrificando.

con la simple 15...Ag4 aseguraba la igualdad

16.e6!
¡Excelente! Se evita con esto que la dama negra pueda dirigirse de inmediato al ataque en el flanco de rey. Lo mejor del caso es que yo había previsto esta fácil jugada, pero aun así estaba convencido de que tendría excelentes posibilidades de ataque a cambio del material sacrificado. Sin embargo, como veremos a continuación, un análisis preciso y riguroso de esta posición demuestra que mi valoración estaba claramente infundada.

Menos claro era 16.Rxg2 Dg4+ 17.Rh2 (17.Rh1 h6! 18.Cxf7 Dh5+= ) 17...h6 18.Ch3 (18.Cxf7 Dh5+ ; 18.Dxb7?? hxg5# ) 18...Cxe5 y si 19.Db5+ Rd8! 20.Dxe5 Ad6!

16...fxe6 17.Rxg2 h6 18.Th1!
La jugada más precisa

18...Tg8

Era preferible jugar antes 18...a4! 19.Dd1 (19.Dxb7 Ta7! 20.Db5 Ta5 21.Db7 Ta7= ; 19.Dc2!? ) 19...Tg8! 20.Cf3 (20.e5?! hxg5! 21.Ah7 Df7! (21...Th8?? 22.Ag6+! ) 22.Dd3! amenaza 23Ag6! 22...0-0-0! 23.Axg8 Dxg8 24.Axg5 Ae7 25.Axe7 Cxe7 y las posibilidades de las negras no son en modo alguno peores, gracias a su fuerte caballo y peón pasado en la columna "d".) 20...g5 aunque la ventaja sigue estando del lado de las blancas.

19.Cf3?!

Mi rival omite aquí 19.e5! 0-0-0 (19...hxg5 20.Ah7! Th8 (20...Df7 21.Dxb7! ) 21.Ag6+ ganando; 19...Cxe5 20.Dxb7! Td8 21.De4! (o 21.Ah7! ) 21...Cxd3 22.Dg6+! (o 22.Cxe6! ) 22...Re7 23.Dxd3+- ) 20.Ah7! Th8 21.Ae4! con evidente superioridad

19...g5

Volvía a ser mejor jugar antes 19...a4! 20.Dd1 g5! a fin de evitar la siguiente incursión de la dama blanca

20.Db5!
Lo más preciso. Las blancas anenazan seguir con 21Ce5!

20.Dxb7? conducía a las tablas tras 20...Tb8! 21.Da6 Tb6 22.Da8+ Tb8

20...Ad6

Contra 20...0-0-0 era terrible 21.b4!

21.Txh6

También eran buenas 21.e5! g4 (21...Cxe5 22.Dxb7! ) 22.Cxd4! Cxe5 (22...Axe5 23.Dxb7! ; 22...Cxd4 23.Dxd7+ Rxd7 24.exd6 ) 23.Dxb7! Td8 24.Ae2!+- ;

y 21.c5! Af4 22.Dxb7! Tb8 23.Da6+-

21...0-0-0
¡Al final acabé enrocando largo!

Si 21...g4 22.Dh5+! Rd8 23.Ag5+ con ventaja decisiva

22.Ad2?!

Las blancas volvían a disponer de la contundente 22.e5! g4 23.Cxd4!+-

22...Tdf8 23.c5?
Esta jugada fue un serio error que me permitió resurgir de mis cenizas. Ahora las negras van a lanzar un contraataque demoledor sobre las columnas "f" y "g".

Era imprescindible para mantener la superioridad 23.e5! g4 (23...Txf3 24.Rxf3 Cxe5+ 25.Re2 Df7 26.Ae4! d3+ 27.Rd1!+- ) 24.Cg5!

23...Df7!
Comienza el ataque al rey rival

24.Ae2

24.Th3 g4! ;

y si 24.cxd6 Dxf3+ 25.Rh2 Dxf2+ 26.Rh1 (26.Rh3 g4# ) 26...Th8! 27.Axg5 (27.Dxg5 Tfg8! ganando) 27...Txh6+ 28.Axh6 Dh4+! 29.Rg1 (29.Rg2 Tf2+ 30.Rg1 Dh2# ) 29...Dg3+! 30.Rh1 Tf2! seguido de mate

24...g4! 25.Rf1

25.cxd6 gxf3+ seguido de 26...fxe2 es decisivo;

Tampoco era suficiente 25.Cg5 Dxf2+ 26.Rh1 g3! 27.Tg1

(27.cxd6 g2+ 28.Rh2 g1D+ seguido de mate; 27.Af1 Dxd2-+ )

27...Th8! 28.Ch7 ¡Única!

(28.Cf7 Dh2+! 29.Txh2 Txh2# )

28...Af4! 29.Ae1

(29.Axf4 Dxf4 30.Th5 Dxe4+ 31.Tg2 Txh7 32.Txh7 (32.Dd3 Txh5+ ) 32...Dxh7+ 33.Rg1 Th8! con pronto mate; 29.Tg2 Axh6!! 30.Txf2 (30.Axh6 De1+ 31.Tg1 g2+! conduce al mate) 30...Txf2 31.Axh6 Txh7-+ seguido de 32...Txh6+; 29.Tf1 g2# )

29...g2+! 30.Txg2 Dxe1+ 31.Tg1

(31.Af1 Axh6! 32.Cxf8 Af4+! 33.Rg1 Ae3+! y mate a la siguiente)

31...Axh6!! 32.Txe1 Txh7 con ataque decisivo. Por ejemplo 33.Tf1

(33.Ag4 Ad2+ ; 33.Rg2 Tg7+! 34.Rh3 Th8! )

33...Tg8! 34.Ah5 Ae3! 35.De2 Tg5! 36.Tf8+ Cd8-+

25...d3!!
Ahora quería ganar de forma artística. ¡Incorregible romántico! Sin embargo, esta sorprendente jugada asegura la victoria.

Por supuesto, también ganaba la más prosaica 25...gxf3! 26.Ac4 (26.cxd6 fxe2+ 27.Dxe2 d3! 28.d7+ Rb8! 29.De3 Dg7!-+ ) 26...Dg7! 27.Axe6+ (27.Re1 Dg1+ 28.Af1 Tg2!-+ ) 27...Rb8 28.Axg8 (28.Re1 d3!! amenaza 29...Dg1++ 29.Dxd3 Dxb2! ) 28...Txg8 29.Re1 ¡Forzada! 29...d3!! 30.Dxd3 (30.Th1 Dg1+! ) 30...Dxb2! ganando por la doble amenaza 31...Dxa1+ y 31...Tg1+

26.cxd6

Tras 26.Axd3 Dxf3! las blancas están fritas. Veamos, 27.Re1 (27.Ae3 Dxe3 ; 27.Ae1 Th8! 28.Ae2 (28.Txh8 Txh8 seguido de mate) 28...Txh6!! 29.Axf3 gxf3 30.Rg1 Tg8+ 31.Rf1 Th1# ) 27...g3! 28.Ae3 (28.cxd6 gxf2+ 29.Rf1 Tg1# ) 28...gxf2+ 29.Rd2 Tg3!-+ ;

Tampoco es nada esperanzador 26.Dxd3 Ae5! 27.Dc4 (27.Cxe5 Dxf2# ) 27...gxf3 28.Ad3 Ah2!! amenaza 29...Tg1++ 29.Re1 (29.Txh2 Dg6!-+ ) 29...Ce5! 30.Db5 Cxd3+ 31.Dxd3 Tg1+-+

26...dxe2+ 27.Dxe2

27.Rxe2 Dxf3+ 28.Re1 Cd4! 29.d7+ Rb8! es devastador;

27.Re1 gxf3! 28.Th1 intento desesperado de evitar el mate 28...Dh7! 29.d7+ (29.Txh7 Tg1# ) 29...Rb8! 30.Ah6 Dxh6! 31.Txh6 Tg1+ 32.Rd2 Txa1 forzando la victoria

27...gxf3 28.Dc4 Cd4!?
¡Excesivamente artístico!

Debí elegir la simple 28...Dg7! 29.Dxe6+ (29.Th1 Dg2+ ; 29.Re1 Dxb2! ) 29...Rb8 30.dxc7+ Ra8! ganando de inmediato

29.Dxd4
Las blancas van directas a la perdición

Claro que si 29.Dxc7+ Dxc7 30.dxc7 Ce2! 31.Th1 Th8! 32.Ah6 (32.Txh8 Txh8-+ ) 32...Tf6! es nefasto para las blancas;

Pero tras la precisa continuación 29.Td1! Ce2 30.Th1! las blancas pueden alargar la lucha, si bien la ventaja está del lado de las negras.

29...Tg1+!
Un sacrificio decisivo

30.Rxg1 Dg8+ 31.Ag5
¡forzada!

31.Rh2 Dg2# ;

31.Rf1 Dg2+ 32.Re1 Dg1#

31...Dxg5+ 32.Rf1 Dxh6 33.d7+ Rd8 34.Re1

No había otra forma de evitar el mate. Si 34.Rg1 Tg8+ 35.Rf1 Dh1#

34...Tg8!
Sellando definitivamente el destino de las blancas. Mi rival abandonó, pues si

35.Rd1
¡Hay que escapar del mate!

35...Tg1+ 36.Rc2 Txa1

Recuerdo el sorprendente comentario que me hizo mi amigo Matías Mingo cuando acabó la lucha: -¿No has tenido un orgasmo jugando esta partida?- ¡Curiosa forma de decirme que le había gustado! 0-1